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icen que 6.000 has quemadas que no son nada
Indignación, rabia e impotencia, fueron las sensaciones de todos los que desde el pasado domingo 7, tuvimos el dudoso privilegio de presenciar en directo el mayor incendio que se ha conocido en el Parque Natural, afectando, sobre todo, a la Sierra de Segura y Las Villas. El paisaje que hemos disfrutado durante nuestra vida y que vieron los tatarabuelos de los tatarabuelos de nuestros tatarabuelos, fue destruido en pocas horas y somos muchos los que consideramos que se podría haber salvado algo más de monte, de unas sierras que siempre han sido sufridoras y explotadas. De aquí salieron las mejores maderas para construir la flota que hizo de España un Imperio en el que no se ponía el sol.Sirvieron para construir la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla y en la posguerra, RENFE instaló serrerías para fabricar las traviesas que sirvieron para reconstruir gran parte de los ferrocarriles españoles. De estas sierras se han llevado todo, incluso el agua que embalsaron en el Pantano del Tranco, dejando a cambio muy poco en Jaén y nada en las Sierras. Cuando no había nada más que llevarse, las administraciones decidieron protegarlas creando un Coto Nacional de Caza para uso y disfrute de unos pocos, introduciendo especies NO AUTOCTONAS con mayor grado de proteccion que el que tienen los propios serranos, haciéndoles imposible practicar la ganadería y agricultura que siempre habían practicado. Entonces, los pocos serranos que quedaban, como último recurso exportable, también tuvieron que marcharse de una tierra que durante siglos cuidaron como lo que era, su despensa. Actualmente a los agricultures ya ni les dejan limpiar y proteger sus fincas para que lo las destrocen los animales salvajes que han proliferado hasta la saturación, provocando en ocasiones, brotes de sarna y la práctica desaparición de la ganadería tradicional de estas sierras. El fuego se apaga en invierno En absoluto me considero experto. Como oriundo de la sierra, si tengo alguna experiencia y siempre he visto que se ha trabajado en el monte. Se construían pistas y caminos forestales que se cuidaban y limpiaban para que en todo momento estén transitables. Se construían y limpiaban los cortafuegos. El que hay frente a mi casa, en la ladera de Cañeillas (ahora le llaman Cañadillas), no se ha limpiado al menos en veinte años, confundiéndose con el monte. Siempre ví cómo se hacían aprovechamientos forestales provocados por accidentes naturales (vientos y nieves) y con este motivo, se hacían limpiezas parciales. Cuando se limpiaban los tendidos de las líneas de alta tensión que parten de la Central del Tranco, se aprovechaba la madera y se eliminaba el sobrante. Hoy lo dejan todo acumulando el peligro. Como decíamos, se ha eliminado la ganadería que limpiaba los montes y clareaba veredas y caminos. Los serranos no pueden salir al monte y ni siquiera pueden limpiar sus fincas, como siempre han hecho, como perfectos conocedores de su tierra, conscientes que el fuego mata su gallina de los huevos de oro. Explicaciones Después de calcinarse 6.000 hectáreas de alta protección, nos dicen que sobre todo, ha sido monte bajo y que pronto se regenerara. Con la sequía que padecemos y las pocas perspectivas de precipitaciones, los pinos que se podían salvar, sin duda perecerán,según opinión de muchos serranos que se darían por satisfechos si se lograran salvar una tercera parte de los pinos que se han quemado. En un par de meses, veremos la verdadera dimensión del incendio. Definitivamente,las noticias que recibíamos a través de los distintos medios de comunicación y lo que vivíamos directamente, no guardaban ninguna concordancia.Jamás hemos visto un despliegue tan grande en medidas de seguridad. Estaba claro que las muertes del desgraciado accidente del incendio de Guadalajara estaba presente y se exageraron las medidas de seguridad, produciendo un efecto mediático muy alejado del peligro real para las vidas de los habitantes de la zona. El Plan Infoca actual, es un instrumento de propaganda al servicio de los gobiernos siempre que no ocurra un incendio de las proporciones que ha arrasado 6.000 hectáreas del Parque Natural en las zonas de Segura y Las Villas, pero que genera muchas dudas cuando, como en este caso, se producen varios focos y deben acudir retenes de otras provincias y comunidades autónomas, sin conocimiento del lugar. Incluso los retenes de la zona provocan serias dudas sobre su efectividad por desconocimiento de la zona y las tareas propias, ya que se duda sobre su idoneidad que en algunos casos, se atribuye mas, a méritos políticos y sindicales que a otros características más idóneas para el puesto que ocupan.Todos conocemos los retenes de trabajadores de la zona que con menos medios, dirigidos por guardas forestales conocedores de la zona como los propios trabajadores, atacar el fuego, avanzando por caminos que los autóctonos conocen, con picos, palas y azadas, con extintores mínimos, realizar sobre la marcha calles cortafuegos y contrafuegos hasta atajar el avance de los incendios y por desgracia, no han sido pocos. Cualquier otra explicación que nos ofrezcan los políticos, sean del signo que sean, es maquillar el desastroso resultado de un incendio que es una desgracia para todos, en especial para los serranos que ven con impotencia cómo a fuerza de tanta pretección, se ha destuido el paisaje y medio de vida, al ser sustituidos los retenes de los que formaban parte, por especialistas del Plan INFOCA que como tales especialistas, no hacen esos trabajos de prevención que ellos hacían y así ocurre lo que ha ocurrido: que entre todos la mataron y la sierra se quemó. Por su parte, la Agencia del Medio Ambiente (AMA) o a quién corresponda, debe hacer una profunda reflexión sobre el plan de conservación del Parque, su proteccionismo hasta la asfixia para los agricultores, la densidad de animales que en años de sequía como el actual, no tienen qué comer y destrozan las fincas particulares...... Deben ser conscientes de que la situación se puede repetir por destracia en esta enorme masa forestal, por causas naturales, como ha sido el caso que nos ocupa, por neglicencia o por la acción premeditada de los propios serranos indignados ante una administración que pone todas las dificultades para acondicionar viviendas y caminos tradicionales a las necesidades de la vida actual y que al mismo tiempo sirven para mejorar la accesibilidad a estas sierras tan difíciles. El buen entendimiento se consigue aumentando la sensibilización con el diálogo y no con la imposición, con amplia información de los mejores métodos para hacer efectiva la sostenibilidad, al tiempo que se elimina el sentimiento de que los agricultores sobran en el Parque Natural de las Sierra de Segura, Cazorla y Las Villas, donde han vivido y disfrutado de ese paraíso durante siglos, con la esperanza de que durante siglos puedan disfrutarlo las generaciones venideras.
Antonio Arroyo Serrano
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