Queridos socios:

En julio de 2004, tuvimos el regocijo de reencontrarnos con los viejos amigos, un poco más mayores, eso sí, que cuando nos desperdigamos por el mundo. Pero había también caras nuevas, hijos, nietos y hasta bisnietos, que no sabemos si se parecerán a nosotros o no, ni si se conmoverán con nuestros relatos y nuestras pasiones, pero que allí estaban, testimoniando la incuestionable renovación de la vida y haciendo acopio de material con el que alimentar, más adelante, sus propias nostalgias.

Uno de los objetivos de esta Asociación es el de preservar del olvido lo que un día nos tuvo en vilo y alimentó con su calor nuestro existir. Algunas de las charlas que mantuvimos hace dos años y medio rememorando nuestro pasado, de una sinceridad emocionante, han quedado registradas y constituyen sin ninguna duda preciosos y conmovedores tesoros de perdurable valor, espléndidos testimonios de sentimientos y experiencias y un riquísimo patrimonio moral.

Por eso, nuestra primera mención es para los que nos han dejado desde entonces. Para Jesús, el hijo de Nazario, al que un inútil y endiablado accidente de tráfico dejó sin aliento, truncando así su juventud. También para sus tíos, Alfredo y para Delia Villalba, esposa de Sabas, cuya bondad y alegre simpatía resultan imposibles de sustituir. Nos dejó Paco Moya, figura señera de rectitud y honradez, que un día hizo las maletas para coger el autobús de Madrid, en donde sacó adelante con esforzado coraje a sus diez hijos. Pero no se agosta la buena cepa de los Moya: saludamos también al pequeño Martín, que nació apenas unos días antes de que se fuera su abuelo.

Sin duda, el tiempo pasa. Los momentos de armonía están sujetos a tropiezos pero también las contrariedades se disipan. Queremos mirar hacia el futuro, porque sentimos la necesidad de cambiar la situación actual y tenemos las ganas y la ilusión de hacerlo. Para ello, la Asociación se está moviendo.

Hemos logrado que Endesa retirase una desafortunada demanda de desahucio que había presentado contra cinco familias del Tranco y cuya vista oral se iba a celebrar el pasado 5 de diciembre.

Además, el proceso de transferencia del Tranco a la Junta de Andalucía es ya un hecho y la misma Junta nos ha prometido imaginar para el Tranco alentadores proyectos que no sólo garanticen servicios hasta ahora inexistentes sino que, además, le devuelvan a nuestra tierra buena parte de su esplendor. La Asociación ha formulado algunas propuestas que han sido vistas con buenos ojos.

Por fin, gracias en parte a la incansable porfía de Dª Eulogia, hemos obtenido de la Confederación Hidrográfica el permiso para rehabilitar la iglesia. El Obispado nos ha concedido una pequeña ayuda y, si conseguimos financiación adicional, se podrían iniciar las obras de reparación.

Gracias al trabajo desinteresado de Pablo y Antonio Moya, se ha construido un horno y estamos deseando encontrar una buena ocasión para estrenarlo.

Gracias también a la colaboración de José  Gómez Vidal, tenemos un nuevo dominio en internet, en donde podéis encontrar información actualizada sobre el Tranco (www.eltranco.net).

Si todo sale como esperamos, sería nuestro deseo que en 2007 nos reencontremos de nuevo con los que vinieron en julio de 2004 y también con los que por aquel entonces no pudieron acudir o no se enteraron a tiempo. Ojalá pudiéramos celebrarlo en una iglesia ya restaurada.

Se abre para el Tranco una nueva etapa en la que todos vosotros contáis mucho.

Mientras cae la noche, sentado frente al fuego en una casa sencilla junto a un Pantano dormido y brumoso, os deseo que paséis unas muy felices fiestas en compañía de los que más queréis.

¡FELIZ NAVIDAD, AMIGOS!

 

El Presidente de la Asociación para el Desarrollo Rural y Cultural del Tranco

En El Tranco, 18 de diciembre de 2006

 

 

Fdo. Santiago Sandoval Rubira

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